martes, 28 de marzo de 2017

COMBARRO, MUCHO MÁS QUE HÓRREOS Y CRUCEIROS

Hoy no hubo que madrugar. Nos levantamos como cualquier otro día normal y desayunamos sentados en el porche trasero. Esta mañana queríamos desplazarnos a COMBARRO, del que dicen que es uno de los pueblos más bonitos de Galicia por muchos y variados motivos, aunque fundamentalmente por tres: por la conservación de las estrechas callejas de su núcleo urbano donde vivían de forma mayoritaria la gente de la mar, por sus característicos cruceiros –siete luce la villa– y por los muy numerosos hórreos –hay quien dice que se cuentan más de sesenta– enfilados muchos de ellos casi encima del mar.  Salimos de Gondomar pasadas las diez y cuarto de la mañana y condujimos tranquilos por la autovía de pago para recorrer los cincuenta y cinco kilómetros que separan ambas ciudades. Como siempre en estos últimos años, las obras eternas del puente de Rande fueron una ratonera para los conductores. ¡El atasco estaba servido! Con paciencia fuimos avanzando hasta conseguir circular con normalidad. Pasaban pocos minutos de las once cuando estábamos aparcando el coche en un hueco que vimos en la rúa  Francisco Regalado, cerca de la plaza Peirao da Chousa, una amplia explanada sin un árbol para disfrutar de su sombra. Imaginamos que esa mañana habría habido mercadillo porque en la plaza quedaban algunos puestos de venta ambulante, unos de comida y otros de ropa, que en ese momento contaban con la presencia de pocos parroquianos. 

lunes, 27 de marzo de 2017

MONTE DE SANTA TREGA: SU ERMITA Y SU CASTRO CELTA

Hoy iba a ser un gran día, como decía la canción de Serrat. Hoy íbamos a cumplir uno de esos sueños que tienes cuando eres jovenzuelo y crees que te vas a comer el mundo. Desde siempre habíamos querido visitar el castro celta de Santa Tecla –Santa Trega como dicen los gallegos– y hoy iba a ser plena realidad. Sin duda, el CASTRO DE SANTA TREGA es uno de los diez lugares únicos de Galicia, bien porque moviéndote entre sus casas y petroglifos podrás viajar en el tiempo y retrotraerte a cuando era un núcleo de población con cerca de cinco mil almas, bien porque desde lo alto del monte las vistas de la desembocadura del río Miño y la franja portuguesa son realmente espectaculares. Yo me levante como cada día a eso de las ocho de la mañana. Concha lo hizo un poco más tarde. Desayunamos una taza de café y otra de té negro, ambos con leche, y un par de pastas gallegas. Mientras Concha terminaba de prepararse y ordenar la habitación, yo aproveché para llevar a los nietos a la Guardería San José, en la parroquia de Borreiros. Cuando volví de nuevo a casa faltaban pocos minutos para las once de la mañana. Terminamos de organizar la comida de medio día y nos volvimos a subir al coche con dirección a A Guarda, villa a la que pertenece el mencionado monte. Cuarenta kilómetros nos separaban que recorrimos con tranquilidad pasando por localidades como Tomiño o Tui, que ya habíamos visitado en otras ocasiones.

miércoles, 22 de marzo de 2017

RIBADAVIA: LA FUERZA DEL GRANITO

Volvíamos de nuevo a Galicia, esta vez para hacer un largo recorrido que nos llevaría por todas las provincias y capitales gallegas visitando por primera vez alguna de ellas como Lugo y Orense, que no conocíamos. Habíamos salido temprano desde Paracuellos de Jarama y habíamos hecho un alto para comer en un bar de carretera del concello de Cualedro de nombre LA PAELLA, que nos dejó un buen sabor de boca por la calidad del servicio que nos ofrecieron, por la excelencia de los platos que nos sirvieron y por el precio que abonamos al pedir la cuenta. Lo tendríamos en cuenta para viajes futuros. Con las fuerzas repuestas, subimos de nuevo al coche y continuamos viaje hasta Ribadavia, antigua capital medieval del Reino de Galicia y cuna y capital del vino de Ribeiro, situada a pocos kilómetros de la ciudad de Orense. Pocos minutos pasaban de las cuatro de la tarde cuando abandonamos la autovía A-52 para recorrer los escasos tres kilómetros que nos separaban del centro urbano de esta interesante villa, que conserva uno de los cascos históricos más completos de toda la comunidad gallega. Aparcamos en la rúa do Progreso. Se respiraba una gran humedad en el ambiente, aumentada porque lloviznaba a ratos lo que nos obligó a coger el paraguas. 

Nada más comenzar nuestro paseo nos encontramos con dos construcciones religiosas que nos llamaron la atención: una, la pequeña IGREXA DE LA VIRGEN DEL PORTAL, dedicada a la patrona de Ribadavia, iniciada en el siglo XVI sobre los restos de la antigua iglesia del siglo XII, pero que no se acabó definitivamente hasta el año 1875, fecha en la que se construyó la fachada neoclásica que la preside en la actualidad. La otra, situada prácticamente a su lado, la IGREXA PARROQUIAL Y CONVENTO DE SAN DOMINGOS, de refinado estilo gótico con algunas reminiscencias románicas, construido entre los siglos XIII y XIV. Destacan los capiteles historiados con motivos vegetales, animales y geométricos y el ábside  de elegantes proporciones. Volvimos sobre nuestros pasos y nos detuvimos en la pequeña terraza cubierta por un toldo –de todas formas, no llovía en ese momento– del CAFÉ BAR CALVO, con escasa clientela en esos momentos. Pedimos una manzanilla para Concha y un café con leche para mí que nos sirvieron acompañados de unos trozos pequeños de bizcocho deferencia de la casa. Terminadas las bebidas y abonadas las consumiciones, iniciamos una visita rápida para ver los edificios más representativos de la villa que aún nos quedaban por ver. Bajamos la calle hasta que nos dimos de bruces con una letras de gran tamaño que conformaban el nombre de RIBADAVIA situadas frente a uno de los lienzos de muralla del CASTILLO DE LOS SARMIENTO, residencia oficial de los condes de Ribadavia hasta que se trasladaron al Palacio situado en la Plaza Mayor de la villa, mediado el siglo XVII. Resulta curioso el maridaje del apellido de esta familia nobiliaria relacionado con la riqueza vinícola de la zona. El estado de la fortaleza actualmente es bastante ruinoso, ya que le faltan las almenas así como la torre de homenaje y cualquier otro signo de protección que tuviera el castillo. Desde aquí nos dirigimos por la rúa Alcalde Meruéndano –con algunos ejemplos interesantes de fachadas de granito– que viene a desembocar en la Plaza Mayor, en la que abundaban las sillas y mesas amontonadas debido a la climatología contraria de los numerosos bares y restaurantes que alberga el recinto urbano y que en ese momento se encontraban cerrados. La PRAZA MAIOR es un gran rectángulo de forma irregular con excelentes ejemplos de casas con elegantes fachadas de granito de dos o tres alturas entre las que destacan, entre otras, la Casa Consistorial y el antiguo Palacio de los Condes de Ribadavia. El AYUNTAMIENTO cierra el costado izquierdo de la plaza, con fachada neoclásica de fino granito, de tres plantas y una TORRE DEL RELOJ adosada de estilo renacentista, con tres cuerpos superpuestos estando en el primero la escalera de acceso al interior de la torre, coronada por un reloj dotado de un cuerpo de campanas de hierro labrado que sobresale del resto del edificio capitular. Nos habían dicho, y nos lo confirmaron unos vecinos a los que preguntamos, que al reloj hay que darle cuerda diariamente tanto para marcar las horas como las medias horas. Enfrente, al otro extremo de la plaza, la exquisita fachada de piedra labrada y decorada con los escudos nobiliarios de la familia del PALACIO DE LOS CONDES, que en la actualidad alberga la Oficina de Turismo y en la primera planta el Centro de Información Judía, donde se cuenta la historia de la comunidad hebrea local, que fue una de las más florecientes de Galicia, enriquecida con el comercio del vino. Es también desde aquí desde el que se accede al interior del recinto murado del Castillo. En toda la plaza también son notables algunos ejemplos de balconadas con muy buenos ejemplos de rejería con filigranas primorosas. 

Desde aquí nos introdujimos por la rúa Merelles Caula en el precioso y muy bien conservado BARRIO DE LA JUDERÍA de calles cortas y estrechas, empedradas y con elegantes y robustos soportales que protegen a sus vecinos de las inclemencias del tiempo. Lo primero que nos encontramos, una vez que recorrimos los primeros metros de la calle, fue la IGREXA DE MARÍA MAGDALENA, edificación del siglo XVIII, con un cuerpo de campanas poco afortunado que rompe el escaso atractivo de la fachada neoclásica entre pilastras del templo. Sí nos sorprendió encontrarnos en una esquina un cartelón decorado con el conocido víctor franquista en rojo, narrando las hazañas evangelizadoras en tierras filipinas a comienzos del siglo XVIII del agustino FRAY JACINTO DE RIBERA, nacido en esta villa y bautizado en esta iglesia. Continuamos caminando por la rúa Santiago hasta llegar al templo románico del mismo nombre. La IGREXA DE SANTIAGO, románica del siglo XII, fue la primera iglesia que existió en villa. Es de planta rectangular con una sola nave cubierta de techumbre de madera. La portada contiene un arco de medio punto con tres arquivoltas que se sostienen por tres pares de columnas de capiteles con motivos vegetales. De su exterior, que fue lo único que vimos porque se encontraba cerrada, destacan las puertas y ventanas con una soberbia decoración artística,   así   como   los   arcos  y  un  rosetón primoroso. Antes de esta iglesia habíamos dejado atrás la fachada del MUSEO ETNOLÓGICO, con una amplia y variada de objetos procedentes sobre todo del contexto rural y también del urbano anteriores a la introducción de los medios de producción industrial. Seguimos nuestro agradable paseo –la lluvia había desaparecido por completo– hasta la estrecha praza de García Boente, toda ella porticada. Destaca en una de sus esquinas la CASA DE LA INQUISICIÓN, un edificio del siglo XVI con cinco escudos de familias de la villa ligadas al Santo Oficio. Muy cerca, la FONTE DA PLATA, rehundida en el suelo de la rúa Salgado Moscoso, atrajo nuestra atención con el sonido del agua que manaba de un caño. Por último, y como colofón a nuestra rápida visita a la villa, nos encaminamos hacia la IGREXA DE SAN XOAN BAUTISTA, impresionante ejemplar de iglesia románica del siglo XII, muy bien conservada y situada a escasos metros del barrio judío. Fue manda construir por los Caballeros de la Orden de Malta, forma una placita coqueta y bonita.  Presenta un ábside de gran clasicismo y de una extraordinaria belleza. La única pega es que se encuentra actualmente rodeado y agobiado por edificaciones que impiden una contemplación nítida y de conjunto.

Concluida la visita nos dirigimos de nuevo al coche para continuar camino hacia Gondomar donde nos esperaban nuestros nietos.




 

lunes, 24 de octubre de 2016

LLERENA Y SU PLAZA MAYOR

Estaba llegando a su fin nuestro entrañable viaje por tierras extremeñas, pero no quisimos finalizarlo sin hacer una breve parada en la localidad pacense de Llerena. Queríamos hacer una visita rápida y ver de nuevo la impresionante PLAZA DE ESPAÑA, también conocida como Plaza Mayor, que preside la Iglesia de Nuestra Señora de Granada, que habíamos visto por primera vez en el viaje que hicimos en 1996 en la excursión que había organizado la AMPA del IES María Bellido, y que tan grato recuerdo nos había dejado. Tardamos aproximadamente media hora en recorrer los algo más de cuarenta kilómetros que separan Zafra de Llerena, donde llegamos alrededor de las una y media de la tarde. La plaza en sí es un magnífico ejemplo de plaza porticada de estilo mudéjar en la que se sitúan los edificios más importantes de la ciudad, como es el caso de la antigua Cárcel Real, la Iglesia Mayor de Nuestra Señora de la Granada o el Palacio Consistorial. La plaza se organiza en cuatro frentes, dos de ellos porticados, con arcos de medio punto enmarcados por alfiz sobre columnas de cantería de orden jónico o toscano.

ZAFRA EN UNA MAÑANA

Nos levantamos temprano –el reloj marcaba las siete y media de la mañana– para recorrer los setenta y cinco kilómetros que separan Zafra de Olivenza, donde habíamos dormido la noche anterior en el hotel Heredero. Recogimos la habitación y llevamos las maletas al coche, estacionado en el amplio aparcamiento que había junto al hotel, donde volvimos a entrar para dirigirnos a la cafetería para desayunar. Sendos cafés con leche y un par de tostadas de aceite y tomate nos levantaron el ánimo y nos terminaron de espabilar. Con esta sería la tercera vez que visitábamos Zafra, localidad que nos había acogido con anterioridad en el año 1996, la primera en una excursión organizada por la AMPA del IES María Bellido de Bailén, y la segunda, pocos meses después con Carlos y Víctor en un viaje en el que recorrimos numerosas localidades de la Comunidad Autónoma de Extremadura. Llegamos poco antes de las diez y media de la mañana y aparcamos en un lateral de la Plaza del Alcázar,  que en ese momento ofrecía bastantes huecos en los que poder dejar el coche. Nos recibió un día frío con un cielo encapotado de nubes oscuras que amenazaban lluvia con cierta rotundidad, por lo que nos armamos con los correspondientes  paraguas que nos acompañaron en todo el recorrido, aunque en ningún momento los llegamos a utilizar.  

domingo, 23 de octubre de 2016

OLIVENZA, ÚLTIMA CIUDAD EN SER ESPAÑOLA

Era la segunda vez que visitábamos Olivenza. Ya lo habíamos hecho en 1996 cuando habíamos estado acompañados de Carlos y Víctor. Vinimos atraídos por la maravillosa portada manuelina de su ayuntamiento, que en aquellos momentos funcionaba como biblioteca, y por la curiosidad de saber que había sido esta localidad la última en incorporarse al reino de España en 1801, tras ser conquistada por las tropas españolas en la llamada Guerra de las Naranjas. Con anterioridad, dada su estratégica situación, fue un fuerte bastión defensivo de la frontera hispano portuguesa como atestigua su poderoso recinto amurallado. Esta visita venía mediatizada por nuestra estancia el día anterior en Cáceres, gracias al regalo que nos habían hechos nuestros amigos con motivo de mi jubilación. Pensamos que ya que estábamos por la zona, aprovecharíamos para visitar Badajoz, ciudad que no conocíamos. Y, dado que la Navidad anterior Víctor y Ana nos habían regalado una caja regalo para pasar un fin de semana en uno de los hoteles que se ofertaban en la misma, decidimos aprovechar la ocasión y volvimos de nuevo a Olivenza para rememorar otra vez esa fantástica fachada manuelina que tan buen recuerdo nos había dejado. 

ELVAS, CIUDAD AMURALLADA

Terminada la visita mañanera a Badajoz, decidimos acercarnos a este enclave fronterizo, separado por algo más de veinte kilómetros. Habíamos oído hablar muy bien en el aspecto artístico de esta villa amurallada y de su afamado comida portuguesa. Elvas está considerada como la mayor fortificación abaluartada del mundo y ha tenido a lo largo de la historia un papel importante en la defensa de la frontera de Portugal, lo que justifica que haya sido elegida Patrimonio de la Humanidad. Las murallas de distintas épocas y las curiosas fortificaciones en forma de estrella son los principales puntos de interés del conjunto.

Una vez en la ciudad, atravesamos una de las puertas de su muralla y nos dirigimos hacia el centro histórico buscando más que nada un lugar donde aparcar el coche, ya que pudimos comprobar que dejarlo en la calle suponía un grado de dificultad elevado dado la estrechez de las calles y el elevado número de vehículos que circulaban. Aparcamos en el estacionamiento público habilitado en la céntrica Praça da Republica. Es un espacio amplio y accesible donde se puede visitar la antigua catedral, la IGLESIA DE NOSSA SENHORA DA ASSUNÇÃO. Fue construida en el s. XVI siguiendo el trazo del arquitecto real Francisco de Arruda. La capilla mayor, de mármol de varios colores, es un trabajo del siglo XVIII que merece especial atención, además del órgano de talla dorada. La larga escalinata de la entrada dificulta el acceso a la misma, pero el interior es amplio. 

BADAJOZ EN UNA MAÑANA

Nos levantamos temprano y poco antes de las ocho ya estábamos desayunando en el comedor del hotel prácticamente solos. Aprovechamos también para tomar un pequeño picnic de fiambre y pan para pasar la mañana por si el apetito hacía acto de aparición antes de sentarnos a comer a mediodía. Cogimos el coche, planificamos el GPS con la ruta a seguir y tomamos la EX100 para recorrer los noventa y cinco kilómetros que separan Cáceres de Badajoz, ciudad a la que íbamos a girar una visita que nos llevaría toda la mañana. Dado el poco tráfico que nos encontramos, así como las largas rectas de la carretera que facilitaban una cómoda conducción, llegamos a Badajoz en torno a las diez y media. Nos dirigimos directamente al aparcamiento público situado en la plaza de San Antón o de Minayo donde aparcamos con facilidad, dada la escasez de vehículos que allí se encontraban a esa hora del domingo. La plaza está presidida por una ESTATUA DEL GENERAL MENACHO, el cual, en la Guerra de la Independencia, luchó a las órdenes de Castaños, con el que ascendió a coronel en Bailén, y pasó después al ejército de Extremadura. Nombrado gobernador militar de Badajoz, organizó la defensa de la ciudad contra el asedio de los franceses. Estando en la muralla, inspeccionando la defensa, recibió una descarga de artillería, cuya metralla le hirió gravemente, lo que a la postre causaría su muerte el 4 de marzo de 1811. Sus restos descansan en la catedral pacense. En otra plaza aledaña, la plaza de Menacho, nos encontramos con la ESTATUA DE JOSÉ MORENO NIETO, académico arabista y político pacense del siglo XIX, frente al TEATRO LÓPEZ DE AYALA, en honor al que fuera presidente del Congreso en 1878.

jueves, 6 de octubre de 2016

BERLÍN (4): GEDENKSTATTE BERLINER MAUER, SIEGESSÄULE, PALACIO DE CHARLOTTENBURG, DEUTSCHES TECHNIKMUSEUM

Nuestro último día en la ciudad se inició igual que los anteriores. Para desayunar preparamos unos tés de los que diariamente nos ofrecía de modo gratuito el hotel junto con las pastas que habíamos comprado la tarde anterior en los almacenes KaDeWe. Finalizado el desayuno, comenzamos a preparar las maletas y recoger la totalidad de nuestras cosas pues había que dejar vacía la habitación antes de las doce de la mañana. Bajamos con las maletas y, tal como habíamos acordado la tarde anterior con el recepcionista, las dejamos en una pequeña habitación que el hotel tenía habilitada para tal fin. Ya volveríamos a la tarde para recogerlas. Salimos a la calle y saludamos a nuestros amigos los osos de la puerta como hacíamos cada día al salir y entrar del hotel. En ese momento pudimos comprobar que se nos presentaba un mal día por delante, pues estaba lloviznando ligeramente, situación que nos acompañó a lo largo de casi toda la mañana. Nos dirigimos a la estación de Spittelmarkt hasta bajarnos en  Alexander Platz –línea U2– donde hacemos transbordo a la línea U8 que nos llevaría hasta la estación de Bernauerstraße, situada en la calle del mismo nombre.

miércoles, 5 de octubre de 2016

BERLÍN (3): PUERTA DE BRANDENBURGO, PARLAMENTO ALEMÁN, MONUMENTO AL HOLOCAUSTO, , POTSDAMER PLATZ, SONY CENTER, KADEWE, KAISER WILHELM GEDÄCHTNISKIRCHE

Nos levantamos temprano porque a las diez y media teníamos concertada una visita a la cúpula del Parlamento alemán. Nos aseamos y preparamos unos tés de los que nos ofrecía gratuitamente el hotel que, junto con las pastas y restos de los bocadillos que habíamos comprado la noche anterior en uno de los puestos de comida rápida de los muchos existentes en las estaciones del metro berlinés, nos sirvieron como desayuno. Eran algo más de las ocho y media de la mañana cuando salimos del hotel en dirección a entrada de la estación de Spittelmarkt perteneciente a la línea U2. El día presentaba un aspecto apacible, con un cielo azulado manchado de nubes blancas que no amenazaban lluvia alguna y con una temperatura agradable para la hora matinal que era. Al llegar a la estación de Potsdamer Platz hicimos transbordo a la línea U1 hasta llegar a la cercana estación de Brandenburger Tor, donde nos bajamos. A las nueve de la mañana ya nos encontrábamos en la explanada que preside la BRANDENBURGER TOR y de la que parte la famosa avenida Unter den Linden, que habíamos paseado la noche anterior cuando estuvimos disfrutando del espectáculo de luz y sonido que se proyectaba sobre esta famosa puerta berlinesa. A esa hora ya era significativo el continuo ir y venir de personas en todas las direcciones de la plaza. Nos hicimos unas cuantas fotos con la Puerta como escenario principal y continuamos camino hacia el Reichstag, donde teníamos concertada la visita.

martes, 4 de octubre de 2016

BERLÍN (2): PALACIO REAL, ISLA DE LOS MUSEOS, UNTER DEN LINDEN, NUEVA GUARDIA, BEBELPLATZ, ZUR GERICHTSLAUBE, GENDARMENMARKT, CHECKPOINT CHARLIE

Nos amaneció un día perfecto, de cielos plenamente azules y escaso frío, hecho que nos motivó positivamente para levantarnos, desayunar unos tés cortesía dl hotel y las pastas que habíamos comprado la tarde anterior en uno de los innumerables puestos de comida que había en los pasillos de la estación de metro de Alexanderplatz. Cabe recordar que el desayuno continental que servía el hotel costaba alrededor de diecinueve euros por persona y no era nada del otro mundo, y la zona en la que pernoctábamos destacaba fundamentalmente por la presencia de oficinas y pocos negocios dedicados a la restauración. Poco antes de las ocho y media ya estábamos en la calle, saludando a nuestros amigos los osos, a los que habíamos conocido el día anterior. Enfilamos nuestros pasos hacia la llamada Isla de los Museos que era lo que teníamos planificado visitar a primera hora de la mañana. Por el camino nos llamaron la atención un par de cosas, una más mundana que la otra: un enorme anuncio de Adidas de Gareth Bale, jugador del Real Madrid, que cubría toda la fachada de un bloque de pisos que estaba en construcción, y una especie de pequeño quiosco con las dimensiones de una cabina telefónica, que en realidad era una reducida biblioteca municipal callejera de la que se podía retirar cualquiera de los suficientes libros que disponía. Nos miramos Concha y yo y sonreímos pensando qué pasaría con un “invento” de estos en cualquier pueblo de España. Seguimos nuestro camino y llegamos hasta la explanada dominada por el moderno edificio del Ministerio de Asuntos Exteriores alemán frente al que se está reconstruyendo el antiguo PALACIO REAL de los Hohenzollern, que, aunque sobrevivió a la guerra y a la destrucción, fue demolido en 1950 como «basura de la historia», según las autoridades comunistas. En el mismo lugar se construyó entre 1973 y 1976 el Palacio de la República como sede de la Cámara Popular de la RDA, que tuvo que ser demolida solo treinta años después por culpa del amianto. Libre de nuevo el solar y unificada la ciudad se acordó la construcción de nuevo del viejo palacio respetando los planos. Se prevé que una vez finalizado, albergue el Foro Humboldt.

lunes, 3 de octubre de 2016

BERLÍN (1): EAST SIDE GALLERY, ALEXANDERPLATZ, OKTOBERFEST, DEAD CHICKEN ALLEY, DIE HACKESCHEN HÖFEN, NICOLAIKIRKE

Los primeros que nos vieron llegar al hotel fueron dos osos enormes situados cada uno a un lado de la puerta de acceso, uno dorado y otro plateado, ambos con los brazos en alto sosteniendo un cartel en el que figuraba el nombre del hotel. Su presencia se convirtió en algo habitual en nuestras entradas y salidas por lo que terminamos saludándolos cada vez que nos topábamos con ellos. Tal vez convenga decir que el oso es el animal representativo de la ciudad por lo que su presencia es recurrente en muchos edificios berlineses. Y lo más curioso es que no hay osos en Alemania. Ya en la calle volvimos a coger el metro en la estación de Spittelmarkt de la línea U2; hicimos trasbordo en la estación de Stadmitte de la línea U6; y desde allí nos dirigimos hasta la estación de Hallesches Tor de la línea U1 donde volvimos a hacer trasbordo y nos bajamos en Schlesisches Tor, en las cercanías del PUENTE OBERBAUN, cuyos orígenes se remontan a comienzos del siglo XVIII, simbolizando en la actualidad la convergencia del Berlín Oriental y Occidental. Su nombre se debe a la antigua práctica de bloquear el río con un gran tronco de árbol a modo de barrera para evitar el contrabando. De ahí el nombre de Oberbaum (“árbol río arriba”). Cruzamos el puente y nos detuvimos un momento en uno de sus arcos para contemplar la escultura denominada MOLECULE MAN, situada en medio del río Spree. Son tres figuras humanas de pie de dimensiones colosales, que parecen caminar sobre el agua. Es una obra realizada en aluminio y toda su superficie esta cubierta por cientos de agujeros, que representan la liviandad de las moléculas de aire y agua que conforman a los seres humanos. Estas tres figuras parecen fundirse en un abrazo, y este vínculo simboliza la unión de Berlín Occidental y Oriental.

domingo, 2 de octubre de 2016

BERLÍN. PROLEGÓMENOS AL VIAJE

Teníamos ganas de realizar esta visita a la capital alemana y en este mes de octubre fue el momento ideal para llevarla a cabo. En los meses anteriores estuvimos planificando la duración de la misma y, en función de los días, las visitas que realizaríamos. Para este cometido tuvimos en cuenta dos hechos que nos han facilitado de gran manera la planificación y visita. Uno, el elevado número de blogs existentes en la red Internet donde multitud de viajeros narran su experiencia y vivencias antes, durante y posteriormente a la visita; y dos, la aplicación informática CityMaps2Go Pro de Ulmon. Esta app de pago –no llega a los 20 euros– nos ha permitido fijar en el mapa de Berlín todos los edificios, calles y lugares que queríamos visitar, dividir estas visitas en días y, lo más importante, poder utilizar la app sin necesidad de conexión a Internet, lo cual es muy importante si estás en un país que no es el tuyo.
Una vez resueltas las visitas a realizar, quedaban dos aspectos muy importantes: en qué compañía íbamos a volar y qué hotel elegiríamos. La elección de la compañía aérea fue relativamente fácil: Ryanair. ¿Por qué? Por dos motivos: el precio y el horario de ida y vuelta del vuelo. El precio de los dos billetes, tasas incluidas, fue de 185 euros, lo que significaba que era el más barato que encontramos. Por otro lado, el horario de ida fijaba las 6:20 horas como salida y las 9:20 horas de llegada. Esto nos permitía llegar a Berlín a primera hora de la mañana y poder aprovechar todo el día. El horario del vuelo de vuelta fijaba las 20:25 como hora de salida y las 23:35 como hora de llegada a Madrid, lo cual nos permitía aprovechar casi todo el día en Berlín para finalizar las visitas programadas.